jueves, 1 de enero de 2009

ANTIGONA O CREONTE


Pregunta:

¿Quién es para ti el héroe protagonista?


En Antígona dos concepciones de la justicia entran en colisión y nos sitúa a cada uno de los posibles protagonistas como defensor incansable de un punto de vista. En un lado se sitúan las leyes del Estado, de la ciudad, que persiguen el mantenimiento del orden; en el otro, las normas religiosas, las leyes eternas dictadas por boca de los dioses.

Un Creonte defensor de la primera, obcecado, cree tener la razón cuando determina que Polinices no debe recibir sepultura, ya que ha luchado contra Tebas su ciudad natal. Por otro lado Antígona dice llevarse por las leyes divinas, y no cree que ningún mortal pueda tener tanto poder, para terciar por ellas negando sepultura, incapaz de percibir que en su firme postura, hay quizás, demasiado orgullo.

Antígona en esta desmesura peca de hybris cuya concepción como pecado atenta contra la moral griega, y “su medida en todas las cosas”, y decide dar a su hermano digno sepulcro, aunque en ello se le vaya la vida. Por otro lado Creonte, hombre soberbio, al que el poder no le deja ver más allá, no obtiene ningún beneficio en la putrefacción del cadáver de Polinice, excepto en lo que concierne a su propio disfrute, que cumple la función de la tragedia de mostrar que la hybris en este caso consigue tocar el goce.

Los dos parecen desconocer el temor y la compasión; pero el curso de los acontecimientos, es Antígona quien desconoce esas pasiones; Creonte las conoce, y en ese conocimiento, sitúa la falta, la división que se promueve desde la hamartía, traducible como error de juicio.

Error fatal el que comete Creonte pecando de hamartia, cegado y en provecho de librarse de un enemigo directo decide el final trágico de Antigona y arrastra con la decisión de darle muerte a su esposa Euricide y Hemon su hijo y heredero, solo llegados a este punto de la peripecia, Creonte se da cuenta de su grave error.

En la teoría trágica tradicional y en grosso modo, el destino de los héroes trágicos consiste en incurrir en la hybris, la desmesura, como consecuencia, padecer la hamartia, error fatal y precipitar así la metabolé, el giro en el guión por el que el héroe cae, por todos estos conceptos y una descarga pasional final de arrepentimiento, se completa la catarsis, convirtiendo a Creonte, en el primer candidato a héroe protagonista.


Dejando a un lado el análisis Aristotelico, y dedicándonos al carácter personal de la pregunta del ejercicio, nos conviene pensar, ¿quién sería el Heroe en la época de Tebas? ¿Quién sería el protagonista en tiempos de Sófloces? o más aun y lo que a mí más me interesa, ¿a quién le daríamos el papel principal en una puesta en escena de hoy en día?

Antígona, paga su propia culpa al someterse plenamente a la maldición trágica heredada, y va más allá de la misma. El paralelismo con la Áte (1), que describe Homero, que en la tragedia es la madre de todas las desgracias es plausible, y los héroes no han nacido con la tragedia, sino mucho antes, con los mitos, y con la primera escritura de los mismos en la poesía épica. Antígona, es un sujeto sin división y de una consistencia máxima, que padece casi un estado de locura poseído por la divinidad.

Ante estos apuntes cabe considerar a Antígona como la perfecta heroína contemporánea cercana y hermosa, y a Creonte, como el Héroe Aristotelico, en el que el camino del error que la tragedia le imprime, desemboca necesariamente en su padecimiento. Son dos caras de una misma moneda, como la vida misma. El sacrificio de Antígona es trágicamente voluntario, es la que pide sepultura para la sangre de su sangre, de la misma manera que se pide hoy la exhumación de fosas en los ajustes de memoria. Es una verdad atemporal, nacida en pecado y defensora de pecadores, como un bonzo que se inmola en un sin sentido. Antígona metafóricamente se convierte desde las llamas del mártir, en la defensora de la libertad en un estado Stalinista.

En los tiempos que corren, claramente, estamos más necesitados de Antígonas, y muy sobrados de Creontes, apuesto entonces por ella no de forma analítica, si no como ella, sin atender demasiado a razones, o por lo menos anteponiendo las mías.

(1) Áte, en Hesíodo, es la hija de Éride, la discordia; en Homero es la primogénita de Zeus, diosa que responde a la personificación del error.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

para mi el heroe es antigona,en este caso la heroe ya que defiende a las leyes divinas de la naturaleza y no las leyes creadas por el hombre...Saludos

popper dijo...

Sin lugar a dudas ANTIGONA, es pionera del movimiento llamado desobediencia civil. Destada en Usa ,Luther King o anteriormente en la India con Ghandi,...Aunque en un principio ese desacuerdo expreso al padre de su novio, Creonte, por defender sus principios religiosos o eticos es lo que muchos profesionales médicos denominamos objeción de conciencia.No acatar la ley tebana es un acto de voluntad.la puesta en práctica del acto de voluntad es lo que se conoce como desobediencia civil.
En la actualidad CREONTE sería un totalitario al estilo de Fidel castro o el Bolivariano.

Layn Griever dijo...

Obviamente el héroe es Creonte pues es él quién sufre la katharsis.
Es un CRASO ERROR leer esta obra desde los ojos de la contemporaneidad, desde los ojos de la rebeldía. Antígona NO ES UNA REBELDE, si lo fuese se rebelaría contra los dioses, que son los que dictan las verdaderas leyes para ir a favor de su propia causa. Pero las leyes divinas y su propia causa van cogidas de la mano, así pues no tiene nada contra lo que relevarse salvo la ley de la ciudad.

Es Creonte, mal que pese a algunos que leen una tragedia de hace 25 siglos con los ojos del presente, quien sufre un profundo cambio al ver morir a su hijo y a su mujer aún DESPUÉS DE HABER CAMBIADO DE OPINIÓN (DOXA) y haber decidido sepultar a Polínice y liberar a Antígona, prometida de su hijo.