lunes, 8 de febrero de 2010

Ejercicios de estilo (Capitulo 4 y 5)

Estilo 4 SORPRESAS

¡Menudo asteroide de servicio en el que me encontraba! ¡Y vaya enfado el de una venusina! ¡Qué gritos! No me extraña que el gasolinero le reproche. ¿Y ella que hace cuando la recriminan? ¡Grita, como solo puede gritar una venusiana! ¡El resto de los clientes se echa la mano a los oídos! ¡Cómo no, tiene que intervenir la policía!

¡Me voy pitando y despavorido!, eso sí, al mejor club de todo el sistema. ¿A que no saben, que aparece por allí un poco más tarde de la mano de uno de los policías? ¡La venusiana! ¡Me quedo estupefacto, parecen enamorados! Él, le susurra que debía dejarse los gusanos sueltos. ¡Ella descubre todos sus dientes en forma de enorme sonrisa! ¡Qué sorpresa!

Estilo 5 SUEÑO

Era una especie de vacío, en el que se suspendía una pequeña especie de estación. Creo que era de repostaje, porque recuerdo la figura de un hombre y una especie de uniforme de faena plateado. Recuerdo los gritos, los inconfundibles gritos de una venusiana. Y alguien que le recrimina, creo que era la misma persona del traje plateado, recuerdo sus brillos. Los gritos crecen, y la gente se espanta en direcciones que no tengo muy claras. La policía pone orden, y todo se vuelve oscuro.

Bostezo y vuelve la luz; me encuentro en otro lugar, un lugar de ocio si mal no recuerdo. Y luego veo a la venusiana, creo que es ella aunque no se... ya no grita. Sonríe, es feliz y creo que va con uno de los policías; parecen quererse, no sé, parece como si se cogieran de la mano. Él le susurra algo bello sobre su peinado. Sé que es bello porque la recuerdo sonreír aun más, sí cabe. Alguien conto hasta tres y me desperté.

2 comentarios:

Maite dijo...

Me gusta mucho verte hacer tanto ejercicio, Lobo...
Desde el primer capítulo me he sentido una "oliva" más en el sistema solar...
Espero más modos de ver.
Besos estilo indirecto libre.

PEPA LUNA dijo...

Maite soy yo también... Me he despistado y he entrado desde otra cuenta a verte... "Por partida doble". Guárdame el secreto.